viernes, 27 de mayo de 2011

Sigamos el camino de los petroleros y todos los que están peleando y rompiendo el techo salarial

Faltan pocos meses para las elecciones y desde el gobierno nos siguen hablando de los “grandes avances” logrados. ¡Mentiras… los que sí avanzaron fueron los empresarios del petróleo, los bancos, la minería, las metalúrgica y las automotrices, que están embolsando las ganancias más grandes de la historia gracias a la imposición de ritmos de trabajo y horarios cada vez más extensos y agotadores.

Mientras tanto Cristina, Scioli y los suyos trabajan para estos patrones, aplicando el “impuesto inflacionario”, a través del cual pretenden reducirnos los aumentos que conseguimos en paritarias o peleando. Por eso no es casualidad que los dueños de las grandes empresas se solidaricen con la presidenta cuando convoca a frenar las huelgas y los piquetes y acusa a los trabajadores que luchan y rechazan el techo salarial del 24 % acordado por la CGT.

La inflación es el mecanismo de ajuste que utiliza Cristina para garantizar las ganancias empresariales, pero además para asegurar las reservas del Tesoro mediante la recaudación impositiva, con cuyos fondos se sigue pagando la Deuda Externa a los usureros internacionales. ¡Una deuda que es cada día más grande y compromete el futuro de generaciones enteras de argentinos!

Cristina y los de arriba “ladran” contra las luchas y los piquetes porque le tienen miedo al poder de la clase obrera, que se despertó en todo el mundo, revelándose contra los ajustes e impuestazos. Lo mismo que comenzó a suceder en nuestro país, donde los trabajadores, conscientes de las fabulosas ganancias que se llevan los patrones, no están dispuestos a seguir engordando sus bolsillos y a pagar los platos rotos de la crisis.

Por eso, después de que los aceiteros y trabajadores de la CGT San Lorenzo conquistaran básicos de $5000.- y $4000.- (entre diciembre y enero) el gobierno, las patronales y Moyano cerraron filas para frenar los reclamos, acordando un tope del 24%. Sin embargo los petroleros dieron un ejemplo maravilloso del poder que tiene la clase obrera cuando se une y pelea: ¡Reventaron ese pacto antiobrero, desacatando la conciliación obligatoria y realizando un durísimo paro por tiempo indeterminado!

Con huelga y piquetes impusieron sus reclamos. Sin embargo fueron aún más lejos: ¡Echaron a la Comisión Directiva del sindicato que había aceptado el techo salarial a espaldas de los trabajadores! Una asamblea extraordinaria de más de 5000 con sus carnets de afiliados en la mano revocó el mandato de la cúpula sindical, mostrándole al resto del movimiento obrero que el camino para triunfar es el de la rebelión de las bases.

Algo parecido hicieron los compañeros del pescado en Mar del Plata, que cumpliendo una huelga por tiempo indeterminado con bloqueo a las empresas, consiguieron un aumento superior al tope. Hasta Moyano tuvo que moverse: los camioneros que transportan combustible le impusieron paros y bloqueos, conquistando un plus del 5%, que se sumará al magro 24% firmado por el líder de la CGT. ¡La ruptura del techo salarial en el sector que supuestamente “controla” el mentor de ese tope, marca la tendencia hacia la generalización de los conflictos obreros en todo el país!

Gremios como Comercio, Metalúrgicos, Sanidad, Bancarios, entre otros, lograron romper el techo salarial, porque los dirigentes, presionados desde abajo, se vieron obligados a exigir porcentajes superiores al 30%. En tanto, numerosos sectores como los ferroviarios del Sarmiento, los judiciales bonaerenses, los estatales de Neuquén, los trabajadores del Registro automotor de Zárate o los de la industria del Gas salieron a la lucha. Estos “desbordes”, que tanto enojan a la presidente tienen una sola causa: ¡La plata no alcanza y los trabajadores no están dispuestos a aceptar la pérdida del poder adquisitivo mansamente! Compañeros:

¡Hay que seguir el camino de los petroleros, apoyando con todo las luchas, como la de los heroicos docentes de Santa Cruz y exigir e imponer asambleas y plenarios de delegados para salir a pelear en cada uno de las empresas y gremios que todavía no están en pie de lucha! En las asambleas debemos a los dirigentes de los sindicatos, la CGT y la CTA que convoquen a un paro nacional por un aumento salarial igual a la canasta familiar para todos en todo el país, por un control de precios efectivo y por una cláusula “gatillo”, mediante la cual se aumenten los sueldos cada vez que se aumentan los precios.

CONVERGENCIA SOCIALISTA
Adherente del Frente de Izquierda y los Trabajadores (FIT)

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